El que emigró dejo un lugar, ’un lugar en la sociedad´, en su familia, en su trabajo , dejó su proyecto de vida en un lugar en particular ( se lo llevó a otro lado) y pasa en todos los niveles sociales y en los diferentes grados de educación . Emigrar en nuestros tiempos no es lo mismo que haber emigrado en tiempos de nuestros abuelos , ellos se fueron para no retornar, (curiosamente ellos sí pueden votar en sus paises de orígenes desde el extranjero) hoy podemos irnos a cada rato en 24 hs, por que es posible.
La situación a la que nos enfrentamos en el retorno parcial o definitivo , es que iremos a reclamar ese puesto que habíamos dejado en todos los ámbitos y quizás ya no esté . Quizás empecemos a comparar usando muchos "allás y acás" tratando de explicar que no no sentimos bien en ninguno de los dos lados. Muchas veces, contar un pasaporte con otro color o nombre no necesariamente te hace mejor ciudadano ni mejor persona , y corremos -a veces - peligro de comenzar a exagerar con delirios de grandezas, propios de una "nordomanía" ( pensar que el norte nos aclaró la piel, nos subió de estatus social, nos ha hecho mas inteligentes= y llegamos contando grandezas ficticias del país receptor y por ahí para amenizar la charla , se nos escapa el comentar sobre cuanta basura hay en la calles de Uruguay mientras nos enfrentamos al que "se quedó" y vemos que tiene una fortaleza afectiva envidiable y disfruta de los beneficios que acarréa un "puesto bien cuidado" en su comunidad .
La batalla por el voto epistolar la ganamos solo con HUMILDAD, somos "tan pocos", que si nos peleamos no perduraremos, el Uruguay se enfrenta en un par de años a una emergencia demográfica tan dura que si no tomamos cartas ahora ....desapareceremos.
El voto nos lo ganamos contando y "cantado la justa" sobre nuestro viaje y proyecto afuera. Sabio sería, por sobre todo, hacerle saber al pueblo intra muros que el oriental que partió anda por otras tierras desperdigando Uruguayeces que solo ayuda a que un país "pobre, chiquito y joven " sea una nación llena de grandeza. ( Querés mejor ejemplo que los pibes y gurises de la selección?)
J.Andrés Fagúndez Quirós.
